miércoles, 8 de junio de 2011

SOBRE LA PARCIALIDAD DE NUESTRAS ACCIONES Y LO OBJETIVO DE NUESTRAS IMPRESIONES

Para que no hay ninguna duda y nadie se lleve a engaños aclararé que tal y como más abajo señala Benedetti, yo también soy parcial, muy parcial, totalmente parcial.

Parece que se ha convertido en una ¿moda? recurrir constantemente a la objetividad propia para validar argumentos en diversos foros y discusiones, sobre todo cuando la persona comienza a observar que la defensa de su tésis empieza a perder cierto sentido.

Así que para quienes se pregunten si tiene o no sentido ser imparcial, dejo este poema de Benedetti, al fin y al cabo quizás quienes somos parciales seamos sin más un caso perdido.

Soy un caso perdido

Por fin un crítico sagaz reveló
(ya sabía yo que iban a descubrirlo)
que en mis cuentos soy parcial
y tangencialmente me exhorta
a que asuma la neutralidad
como cualquier intelectual que se respete

creo que tiene razón
soy parcial
de esto no cabe duda
más aún yo diría que un parcial irrescatable
caso perdido en fin
ya que por más esfuerzos que haga
nunca podré llegar a ser neutral

en varios países de este continente
especialistas destacados
han hecho lo posible y lo imposible
por curarme de la parcialidad
por ejemplo en la biblioteca nacional de mi país
ordenaron el expurgo parcial
de mis libros parciales
en argentina me dieron cuartenta y ocho horas
(y si no me mataban) para que me fuera
con mi parcialidad a cuestas
por último en perú incomunicaron mi parcialidad
y a mi me deportaron

de haber sido neutral
no habria necesitado
esas terapias intensivas
pero qué voy a hacerle
soy parcial
incurablemente parcial
y aunque pueda sonar un poco extraño
totalmente parcial

ya sé
eso significa que no podré aspirar
a tantísimos honores y reputaciones
y preces y dignidades
que el mundo reserva para los intelectuales
que se respeten
es decir para los neutrales
con un agravante
como cada vez hay menos neutrales
las distinciones se reparten
entre poquísimos

después de todo y a partir
de mis confesadas limitaciones
debo reconocer que a esos pocos neutrales
les tengo cierta admiración
o mejor les reservo cierto asombro
ya que en realidad se precisa un temple de acero
para mantenerse neutral ante episodios como
girón tlatelolco trelew pando la moneda

es claro que uno
y quizá sea esto lo que quería decirme el crítico
podría ser parcial en la vida privada
y neutral en las bellas letras
digamos indignarse contra pinochet
durante el insomnio
y escribir cuentos diurnos
sobre la atlántida

no es mala idea
y claro
tiene la ventaja
de que por un lado
uno tiene conflictos de conciencia
y eso siempre representa
un buen nutrimeto para el arte
y por otro no deja flancos para que lo vapulee
la prensa burguesa y/o neutral

no es mala idea
pero
ya me veo descubriendo o imaginando
en el continente sumergido
la existencia de oprimidos y opresores
parciales y neutrales
torturados y verdugos
o sea la misma pelotera
cuba sí yanquis no
de los continentes no sumergidos

de manera que
como parece que no tengo remedio
y estoy definitivamente perdido
para la fructuosa neutralidad
lo más probable es que siga escribiendo
cuentos no neutrales
y poemas y ensayos y canciones y novelas
no neutrales
pero advierto que será así
aunque no traten de torturas y cárceles
u otros tópicos que al parecer
resultan insoportables a los neutros

será así aunque traten de mariposas y nubes
y duendes y pescaditos.

martes, 31 de mayo de 2011

EL SUEÑO DE UNA ACAMPADA DE PRIMAVERA


Por más que intentara darle vueltas a mi cabeza no se me ocurriría nada mejor que lo que seguidamente voy a escribir para definir las sensaciones que se agolpan en el paso de estos días, en primer lugar porque no soy ningún literato dotado para el ejercicio de la escritura y en segundo lugar porque pienso que en una gran mayoría de ocasiones lo que escribimos con los sentimientos a flor de piel termina siendo lo mejor que podráimos haber escrito sobre cualquier tema. Quizás mi análisis no sea acertado, quizás mis percepciones tornen cambiantes en el transcurrir de los días y los acontecimientos o quizás mis reflexiones solo sean deseos locos de alguien que piensa que luchar por aquello en que se cree siempre tiene mayor sentido que esperar a que las cosas sucedan por el transcurrir del tiempo.

Habrá quien no entienda el sentido de estar sentado en una plaza, a la intemperie, rodeado de personas que no conoces, compartiendo ideas que siempre creiste tenían que renacer, y dormir sin haberlo planeado con la inseguridad en el cuerpo de saber que lo que ya ha ocurrido puede volver a repetirse. Yo no aspiro a que hoy ni mañana lo entendáis, simplemente respetadlo.

La mañana siguiente al desalojo que sufrieron 200 personas en la plaza del ayuntamiento de Granada resultó crucial para que decidiera que mi compromiso con ese movimiento que se estaba gestando tenía que tomar un nuevo rumbo. Creo que no podría explicar con las palabras exactas los sentimientos mezclados de rabia, felicidad, impotencia y esperanza que despertaban y aún despiertan en mí todas y cada una de las personas que hoy están de alguna forma involucradas en el desarrollo de una nueva forma de entender la ciudadanía y tomar conciencia de la importancia de la participación en procesos activos de democracia.

El único temor de aquella primera noche (la segunda en el ayuntamiento de las y los valientes que estuvieron en la plaza desde el principio) el único temor provenía de vaticinar en que momento comenzaría el desalojo por parte de las fuerzas de "seguridad" (¡qué ironía más grande en estos casos!). Creo que apenas pude dormir 2 horas en aquella noche y al día siguiente debía subir a la facultad, pero para que engañarnos mi imsomnio no provenía del miedo al desalojo, sino de la felicidad encontrada en conversaciones impensables en ese lugar y a esas horas.

Los días han ido pasando y las opiniones sobre el movimiento se han sucedido. Evidentemente el 15M ha vencido muchos de los órdagos que hasta ahora le han enviado desde fuera. Conforme se alargaba la estancia de los mismos en las distintas plazas del país desde distintas esferas hay quienes proponen varias alternativas para no perder la fuerza conseguida, quienes apoyaron las intenciones animando al compromiso y resaltando la responsabilidad del voto y quienes lo ven como una esperanza y una forma de ruptura con un mundo sin valores. Pero el 15M tiene ante sí el reto más grande, luchar contra las posibles contradiciones que puedan surgir desde dentro. No nos engañemos, como dice Sampedro está claro que "esto va a cambiar, tiene que hacerlo", pero no podemos eludir la responsablidad que nos toca en decidir qué mundo queremos construir y cómo vamos a hacerlo.

Mis sentimientos no han cambiado desde aquella primera noche en la Plaza del Carmen, frente al ayuntamiento de Granada y junto a tantas personas inundadas por la sed de vivir en una democracia REAL.

Durante todos estos días he tenido la oportunidad de hablar con mil personas sobre todo lo referido a las acampadas y al movimiento. Dudas, esperanzas, miedos, propuestas, se han sucedido tanto en las conversaciones privadas como en las asambleas a las que he tenido la suerte de asistir. De todo lo escuchado hay 2 frases que creo que merecen ser repetidas una, otra y otra vez hasta que nos queden bien grabadas en la cabeza "la responsabilidad de lo que suceda con estas iniciativas es nuestra y de nuestro compromiso con ellas" y "dudar de las posibilidades de autorregulación del movimiento y no ser parte de esa autorregulación es matar nuestros sueños por no luchar por ellos".

lunes, 9 de mayo de 2011

De pescar patitos en la feria a pescar plásticos en el mar...


Realmente esta no era una entrada que tuviese pensada escribir, de hecho hoy tenía bastantes cosas que hacer a estas horas y metido en esas tareas andaba cuando una noticia ha despertado mi atención. Por un momento he pensado que el mundo today había comenzado a emitir un programa en TVE.

Resulta que la comisaria de pesca de la Unión Europea, María Damanaki, ha propuesto que aquellos pescadores que estén en paro se podrían dedicar a pescar plásticos de nuestros océanos, con lo que como se dice por ahí mataríamos dos pájaros de un tiro: limpiamos la suciedad que estamos acostumbrados y acostumbradas a tirar a nuestras aguas; y por otro lado, disminuimos el paro.

El ejercicio de sabiduría y los quebraderos de cabeza para llegar a esa solución han debido ser tremendos, la verdad es que seguramente habrá muchas personas alabando el ejercicio de creatividad realizado por nuestros gobernantes para acabar con el paro.

Ahora viene lo malo. Yo sé que más de una persona que lea esto me llamará aguafiestas, pero ¿de verdad creéis que recolocar a los parados es solución viable para los dos problemas citados anteriormente?.

Para empezar, desde mi corto entendimiento en cuestiones relacionadas con la creación de empleo, creo que potenciar un trabajo que depende de la capacidad de la sociedad para ser cada día más sucia y menos responsable no resulta un buen ejemplo si lo que queremos es tener una ciudadanía sana y consciente de su impacto en el entorno que le rodea. La ecuación es fácil: si me pagas por recoger la basura que tiramos al mar y fuera de esta ocupación mis posibilidades de encontrar empleo descienden a pasos agigantados, no creo que fomentar un consumo responsable entre dentro de mis prioridades personales (soy consciente de que esto es pensar muy mal de la gente, porque existen los basureros y no por eso deberíamos ser más guarros. Pero permitidme tener mis dudas al respecto)

La segunda parte es que, llevando estas ideas más allá de lo extremo, podríamos pensar que nuestros bosques, ríos y parques naturales están también bastante sucios y claro, ¿por qué no emplear a nuestros parados y paradas en la limpieza de estos entornos naturales?.

Veréis, entiendo que mis argumentos en esta entrada pueden parecer un poco (bastante) negativos en torno a estas medidas propuestas, y sin dar ningún rodeo más, lo admito. Me da bastante miedo que medidas como estas puedan ser tomadas como una gran idea para combatir los desechos que tiramos a nuestros oceanos y las consecuencias de una sociedad que ha aprendido a vivir al día, sin preocuparse por lo que llegará mañana; Me aterra que se puedan enmascarar las consecuencias desprendidas de la irresponsabilidad de banqueros y gobernantes que crean una crisis sostenida bajo un sistema económico que demuestra tener no solo fallos, sino problemas de base; me duele que aceptemos los parches que nos propongan desde diferentes instancias para acallar el descontento de la ciudadanía y justificar aquello que sucede por mantener un sistema que hace, nunca mejor dicho, aguas.

En los últimos días he sido testigo, de cerca, de la capacidad de justificación ante la mala organizacion y gestión realizadas fuera del momento necesario. Y esa poca capacidad para la responsabilidad sobre aquello que afecta a más personas es precisamente la que nos lleva a utilizar medidas desesperadas "parches" para evitar reconocer los errores que arrastramos.

Espero que nadie deje que soluciones a medias sean la respuesta para todo lo que sucede gracias a la ambición, prepotencia y bajos escrúpulos de quienes mandan. No reclamo que aquellas personas que necesiten un euro para comer rechacen un empleo que le es necesario, sino que ese empleo no signifique la compra de un silencio ante una situación injusta, un mundo contaminado y la manipulación de la población.


martes, 26 de abril de 2011

Homenaje a José Saramago y Jornadas Crisis y Educación (UGR)

"que se privatice el mar y el cielo, que se privatice el agua y el aire, que se privatice la justicia y la ley, que se privatice la nube que pasa, que se privatice el sueño sobre todo si es diurno y con los ojos abiertos. Y, finalmente, para florón y remate de tanto privatizar, privatí­cense los Estados, entréguese de una vez por todas la explotación a empresas privadas mediante concurso internacional. Ahí­ se encuentra la salvación del mundo… Y, metidos en esto, que se privatice también la puta que los parió a todos”. La privatización (José Saramago)

Esta semana se pone en marcha el homenaje que la Universidad de Granada ha organizado en honor a la figura y obra de José Saramago.

En Granada y en concreto algunas y algunos de quienes formamos el sector estudiantil seguimos buscando una forma de hacer llegar a compañeras y compañeros todos aquellos conocimientos que revelan otras visiones y otras concepciones de la construcción de la sociedad en la que vivimos.

Creo que en los últimos 2 meses hemos debatido hasta el infinito nuevas fórmulas de transmitir la información, nuevas iniciativas que movilizaran a un estudiantado que parece haber asumido la ceguera de aquel ensayo de Saramago, y lejos de creernos luces para alumbrar el viaje de ningún elefante siempre hemos tenido presente que la movilización sin información y concienciación podía servir de poco.

La figura de Saramago no solo retrata a un intelectual de su tiempo, a un gran escritor que llegó a ser honrado con el premio Nobel, sino a una persona comprometida. Y eso, compromiso es lo que queremos que transmitan estas jornadas, creo no estar muy equivocado si digo que muchas de las personas con las que he tenido la oportunidad de charlar últimamente: Juanma, Conchi, Lolo, Antonio, Judith, Carlos, Fran... comparten esa necesidad de un mayor compromiso que nos una en una movilización activa e informada, una movilización que vaya más allá del mero encuentro un día y a una hora en un lugar determinado, una manifestación continuada en el tiempo. Nadie puede, quizás reflejar más un espíritu combativo que alguien como José Saramago.

Si Saramago no reflejaba solo la intelectualidad de un académico sino el compromiso de una persona con la sociedad que construye, las jornadas no podían ser menos, y en ellas tanto la DGE, como la Cátedra José Saramago y la Fundación José Saramago tenían claro que tenían que reflejarse ese compromiso en la calidad y valor crítico de las ponencias. Carlos Taibo, Alberto Garzón, Jurjo Torres, Federico Mayor Zaragoza, Esther Vivas, Sami Nair, Juantxo Uralde... ponentes que aventuran sin duda unas jornadas interesantes que se ven completadas con proyección de documentales, películas, mercadillo solidario y visita a Castril.

En fin tocaba promocionar estas jornadas, más que por aquello que me pueda afectar sobre ellas, porque conocimientos como los que se van a transmitir creo que no se pueden vivir en directo todos los días y quizás despierten la lucidez dormida que aún tenemos dentro.

Os esperamos.

sábado, 16 de abril de 2011

Sí, sí que somos idiotas

Me acaba de llegar un email a mi bandeja de entrada, lo comento porque es el tercero que me llega con el mismo motivo, ya sabéis uno de esos correos en cadena que no deja de repetirse.

Pensaréis que cual es el motivo que me lleva ahablar ahora sobre los correos que recibo. Bien, dicho correo reproduce un texto que, desde mi humilde opinión, es una gran llamada de atención al borreguismo que tenemos hoy en día en nuestra sociedad, el título del mismo es "españoles ¿sois idiotas?". Pues, para mi pesar y después de corroborarlo por más de un medio yo, personalmente, he llegado a la conclusión de que sí, que somos idiotas, tontos de remate, radicalmente ilusos, y ¿por qué? pues porque dicho texto me ha llegado 3 veces por correo, 2 veces a través de un evento en tuenti, lo he visto mencionado 1 vez en twitter y lo he recibido (de nuevo a través de un evento) por facebook, y en todas las ocasiones se atribuía la autoría a Arturo Pérez Reverte cuando la autoría es de Jesús Sanz Astigarraga que escribió dicho texto para la sección de cartas al director del diario de noticias de Navarra.

Afirmo que somos idiotas porque rara vez nos preguntamos quién escribe lo que leemos y por supuesto resulta mil veces más fácil adjudicarlo a alguien reconocido que a cualquier otra persona como a quien las circunstancias le han indignado tanto que ha decidido escribir para sacar a la luz otros problemas en los que normalmente no caemos.

En cualquier caso no me asombra esta forma de ocultar autoras y autores y adjudicar textos a otras personas, después de todo es una práctica que tenemos más que interiorizada, si algo nos gusta, nos lo apropiamos, si escribimos algo nos olvidamos de citar fuentes bibliográficas y por supuesto si de criticar a alguien o los pensamientos de cualquiera se trata, nos ponemos los primeros de la fila aunque jamás en la vida hubiésemos leído nada escrito por esa persona.

En fin que deberíamos ir dejando tomar las riendas un poco a la razón y pensar tan solo un poquito antes de reproducir textos sin saber de donde vienen, más que nada para que nadie continúe llamandonos idiotas.