martes, 18 de enero de 2011

APRENDE A ESKRIBIR I DESPUES PIENSA...¿O ERA AL REBES?


Pareze klaro que en nuestra zociedad esiste un konzenso generlizado sobre ke es i komo rekonocer un buen tecto. Sin duda el mayor reklamo para ke algien se pare a leer akello ke eskribes es la ortografia empleada en el mismo. Es mas por mui bien que intentes espresar una idea poziblemente la perzona que te esta leyendo deje de acerlo en el momento en ke localiza tres faltas de ortografia segidas.

Hace poko me sorprendio deskubrir mientras leia un libro ke ya en el siglo XVII un lingüista español (Gonzalo Correas, aunke ya Mateo Aleman abia propuesto una reforma de la ortografia) proponia utilizar la eskritura fonetika en lugar de la etimologika ke usamos normalmente. Algo mas de exito tubo al parecer la propuesta del chileno Andres Bello en 1823. Una de las razones para estas reformas fonetikas i simplifikadoras de la ortografia era la fazilidad ke garantizaria de kara a ke todo el mundo pudieze aprender de manera mas facil a eskribir. Evidentemente i komo ya sabemos esa propuesta no tubo éxito.

La razon para hablar (ni el ordenador me deja eskribir con faltas) de esta eskritura fonetika o de la reforma ortografika de Bello, no es otra ke la senzación de ke en nuestra practica diaria kondenamos una mayor parte de tectos (i perzonas) al olvido kultural por la ortografia utilizada al eskribir mas ke por el fondo i los konocimientos ke transmiten. Kizas olvidamos ke tras kada palabra se eskonde la ilusion de konstruir una frase, una idea, i la (mala) kostumbre de ke algien nos diga si tenemos ahora mas konocimiento o simplemente emos malgastado nuestro tiempo. No kiero kon esto abrir un nuebo debate sobre la posibilidad de eskribir fonetikamente, es decir, tal i como ablamos, o mejor dicho, komo pronunziamos. Un debate komo ese a estas alturas kizas krearia mas problemas ke beneficios para kienes al final lo sufririan, ke presumo se enkontrarian en medio de una lucha entre kienes al final deziden ke, komo y kuando se ace, los venerados akademicos de la lengua. Por otro lado, yama la atencion observar komo autores tan rekonocidos komo Juan Ramon Jimenez, Frank Kafka, Garcia Marquez o Cortazar obviaron en algunos de sus eskritos las reglas ortografikas imperantes en lo ke podria interpretarze komo una defensa o al menos un azerkamiento a la ortografia fonetika. Me pregunto ke ubiese pasado si ezos eskritos los ubiesen realizado para una tarea eskolar.

Mi indignazion con este pekeño tecto solo kiero dirijirla a kienes al observar un eskrito fijan su mirada en la buskeda de faltas de ortografia, en el reflejo de lo ke a todas luzes pareze ser una inkultura para sus acostumbrados ojos a la lectura erudita. Pedagogia no es rechazar un tecto por su ortografia sino reflexionar sobre las ideas ke nos transmite, pedagogia no es juzgar la forma de escribir sino encontrar las ganas de aprender juntos, no podemos seguir valorando la kalidad de un eskrito por el numero de reglas ortografikas ke incumple, aunke por desgracia y aunke no keramos, no podemos obviar las reglas de ortografia si keremos ke algien alkanze el éxito a nuestro lado i no undirnos (i undirlos) en la ipokresia de kienes venden revoluzion mientras se aprobechan de su situación de pribilejio.

(Kualkier palabra eskrita tal i komo estais akostumbrados a berla es un simple error de mi korrector ortografiko espero ke podais perdonarme por eyo)

viernes, 31 de diciembre de 2010

FELIZ 2011, FELIZ VIAJE

"Más lejos, tenéis que ir más lejos
de los árboles caídos que os aprisionan.
Y cuando los hayáis ganado
tened bien presente no deteneros.

Más lejos, siempre id más lejos,

más lejos del presente que ahora os encadena.
Y cuando estéis liberados
volved a empezar nuevos pasos.

Más lejos, siempre mucho más lejos,
más lejos, del mañana que ya se acerca.
Y cuando creáis que habéis llegado,
sabed encontrar nuevas sendas."

Viaje a Itaca (Lluis Llach)



Se acerca el final de este 2010 y todos esperamos un nuevo año, pensamos que aquellas cosas que no pudieron ser en estos doce meses llegarán a cumplirse en los meses que llegan.

Al final de nuestra última uva tomaremos champán, repartiremos besos y dentro muy dentro de nuestros pensamientos volveremos a desear que este año que entra sea un año mejor, un año el que se acaben las guerras, los abusos a quienes menos tienen, las desigualdades, la violencia, el machismo, el odio a quienes son diferentes... pero, ¿vamos a esperar que todo eso suceda?

Hace unos días me decía un amigo y compañero lo que cansa no dejar de hacer cosas para mejorar lo que ahora tenemos y como todo se viene abajo cuando te das cuenta que aquello que se hace llega a muy pocas personas y algunas tan siquiera pueden llegar a apreciarlo.

Este año yo también me voy a comer esas uvas que nuestra tradición dice nos traen suerte para el nuevo año, voy a tomar una copa de champán, si es posible con un anillo de oro dentro, para seguir atrayendo la suerte, felicitaré a todas aquellas personas que estén cerca en ese día. Pero además no voy a desear que mejore el mundo en el que vivo, no voy a desear que cambien las cosas y las guerras acaben, no. Voy a desear que quienes están día a día peleando para que las cosas cambien nunca caigan en el desánimo. Voy a pelear con todas mis fuerzas para que nadie tire la toalla, porque si esas personas, las que están cerca, las que conozco, quienes están ahí dejando de lado sus ambiciones personales para atender las necesidades de otras personas dejan un día de hacer lo poquito que hacen, entonces sí que no tendremos ningún cambio posible.

Vivimos quietos, callados, esperando que algo cambie, que todo comience a ser mejor pero no podemos seguir esperando a que alguien haga algo, deberíamos pensar que nuestro mundo solo nos condiciona pero eso no hace que todo lo que vivimos este predeterminado por nada, por nadie. Somos constructures de nuestro mundo y no podemos seguir parados esperando que alguien ponga el próximo ladrillo.

Resulta desalentador ver como día a día el camino a recorrer se hace más duro y a veces más largo, pero solo os pido que no os desaniméis, que sepáis que siempre hay alguien que reconoce lo que hacéis. Dificilmente podrémos ver unos tímidos resultados de aquellos que hacemos cada día y que tan pocas personas conocen, pero tod ese proceso, todo ese proyecto de vida va contaminando conciencias, comienza a generar conocimiento y lo que es más importante, acción.

Si algo quiero que me traiga el 2011, es seguir viviendo la inquietud de quienes no se conforman con vivir en el mundo en el que viven porque como dicen algunas parsonas “es mejor que otros”, sino que buscan que esos otros mejoren su mundo seguir viendo la fuerza de muchas personas en el duro viaje a Itaca y la decisión de que todo debe cambiar, porque existe la posibilidad de cambiarlo, por pequeña que sea, y esa posibilidad nos invita a no rendirnos.

Os voy a pedir una cosa a quienes seguís ahí, sin dejar de luchar por vuestros derechos, sin dejar de denunciar ua injusticia tras otra, un atropello detrás de otro, no os rindáis, sois las únicas personas que mantenéis la esperanza en la realidad del día a día.

Feliz 2011.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Porque lo merecen...


No hace mucho, aproximadamente 2 o 3 semanas recibí una buena crítica a este blog por parte de un compañero y amigo que conocí en Dublín, durante aquel tiempo que disfruté la beca para aprender inglés. Su crítica fue tan contundente como constructiva y me hizo reflexionar un poco, básicamente me decía que me mis reflexiones en el blog eran demasiado profundas, vamos que eran un coñazo. No tuve nada que decir, porque lleva toda la razón, a veces me apasiona tanto un tema que indago en él hasta cansarme y después trato de decir lo que ha dado de sí la lectura que hice.

Así que voy a hacerle un poco de caso y, aunque no podré dejar de poner esas entradas reflexivas, intentaré intercalar cosillas más frescas y distendidas, donde al menos recoga otras inquietudes.

Esta tarde he recibido una noticia de esas que me alegran el día. Un viejo amigo ha sacado con su grupo KRONNEN, su primer disco. La noticia para mí no era tan importante por la salida del disco en sí, sino por ver realizado uno de los sueños de este amigo, es uno de esos amigos que en determinados momentos aparece de nuevo en mi pequeño cubo de rubik, y puedo asegurar que cuando aparece es para transmitirme buenos recuerdos y darme lecciones sobre alguna que otra cosa.

Si bien es cierto que desde que ambos dejamos de trabajar juntos en aquel restaurante italiano de Granada nos hemos visto mucho menos, también lo es que no he dejado de pasar, de vez en cuando, por “La Estación” el pub donde trabaja hace años y donde se le puede encontrar para darle la enhorabuena.

Como dice la crítica que han realizado al primer disco del grupo, "si la vida fuera justa ya serían más que famosos". Lo que conozco de uno de sus integrantes “er Peluzo” solo me dice que se merece no solo ser famoso por su música, sino que se le reconozca el empeño y el trabajo que ha venido realizando para conseguir junto a sus compañeros de grupo un disco tan vibrante como el que presentarán el próximo 14 de enero en Planta Baja.

Me encanta ver personas que como él obtienen por fin la recompensa a tanto trabajo y tanta insistencia, a una pelea por salir en un mercado discográfico que premia más la imagen, la extravagancia, la capacidad de llamar la atención, que la buena música.

Como Kronnen son muchos los grupos que se mantienen en la sombra por culpa de multinacionales discográficas que se dedican a financiar los proyectos de cuerpos 10 y caritas de ángel, o el boom de la hija o el hijo de, simplemente porque el nombre, en la música como en la televisión y la capacidad para crear polémicas significa, hoy en día, más que el trabajo constante por realizar un proyecto musical de calidad.

La música, como las películas, nos vienen empaquetadas en formatos compatibles, montados directamente para consumir y rara vez atendemos a escuchar algo que se salga de la línea marcada. Me pregunto si no será esa una de las causas de que la calidad de grupos de música rock en la élite haya caido desde los años 90. Sí ya sé, quedan grupos buenos, que aún hacen música que merece la pena, pero ¿cuántos se salen de la tónica marcada? ¿cuáles de esos grupos llegan a representar un verdadero efecto de masas?, creo que quedan pocos ¿3?, a lo sumo ¿5?. Os reto a que me digáis 10 y me calle la boca de una vez. Os reto a que volváis unos años atrás ¿los 70? ¿los 80?, no solo encontraréis 10, creo que muchos más.

Vivimos en la sociedad de triunfitos, X factor y niñitos y niñitas de cara mona. Seguro que diréis que cada persona escucha lo que quiere, ¿lo que queremos?, bueno vale, me lo voy a creer. Pero, entonces porque la inmensa mayoría de artistas y grupos de la élite no duran más de 3 años en la cima, la respuesta creo que es fácil: no trabajan por amor, por sentimiento hacia lo que hacen, esas personas permanecen fuera de la cumbre seguidas por, esos sí, otras muchas personas que sí que saben valorar el trabajo duro y la calidad de una buena música.

Me gustaría que este post fuese una especie de homenaje a aquellas personas que saben perfectamente distinguir la buena música sin dejarse llevar por las tendencias marcadas por el mercado (y aseguro que entre ellas no estoy yo, que si no me enseñan los grupos buenos no sé encontrarlos) y sobre todo que fuera una forma de reconocer que todo trabajo realizado por y para conseguir nuestros sueños tiene tarde o temprano la recompensa merecida. Mucho ánimo a KRONNEN, os lo merecéis Peluzo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿La república de los estudiantes?

Así se refirió Gabriel de Mazo a la universidad en 1908, la concibió como una república de estudiantes no porque quisiera que los estudiantes o aquellos a quienes normalmente consideramos como tales tomaran el poder en lo que sería en todo caso una “dictadura de los estudiantes”, sino porque consideró como estudiante a toda persona que acude a esta institución para aprender, para desarrollarse como persona, para buscar respuestas basadas en la ciencia, y eso incluía desde a quien entraba al primer curso con más miedo que seguridad de a dónde se dirigía hasta a la catedrática o catedrático más laureado por sus investigaciones.

La democracia en la universidad es algo por lo que se ha luchado históricamente desde el nacimiento de la institución, buscando la participación de toda la comunidad en la construción tanto de la institución como del conocimiento que en ella debía generarse.

Hace unos días, mientras buscaba artículos y lecturas para un trabajo, me encontré con dos artículos publicados en “El País”: Universidad y Democracia, Universidad y Democracia y en ellos los autores reflexionansobre la idea de democracia en la universidad, concluyendo que el actual modelo democrático que está instaurado en estas instituciones nos ha llevado a donde estamos: corporativismo, poca o nula calidad y repercusión de las investigaciones, confrontación de intereses, exclusión de grandes investigadoras e investigadores...

Ni que decir tiene que algo falla en nuestras universidades, pero en contra de lo que se argumenta en dichos artículos no creo que el cambio de un modelo democrático por un modelo de corte autocrático o del estilo que proponen pueda ser un camino válido para solucionar los problemas. Más bien deberíamos fijar nuestra vista, al menos en mi opinión, en ¿qué tipo de democracia se está practicando actualmente en nuestras universidades? ¿cuál es el funcionamiento y uso que tienen los órganos de gobierno? John Dewey ya por 1888 advertía la diferencia que existía entre considerar la democracia como la voluntad de una “masa” de personas atadas a uno voto, con lo que obtendríamos una visión numérica y parcial del significado de democracia; y considerarla como un todo orgánico
“los hombres no sólo son átomos aislados antisociales; sino que en una intrínseca relación con los demás hombres superan por completo la teoría de ser una masa de hombres, un montón de granos que necesitan un mortero para mantener el orden”. De esta forma Dewey considera el funcionamiento de la democracia como un organismo que se nutre de las diferencias e interacciones de quienes la componen. Para Dewey la democracia no sólo era una forma de gobierno, sino una concepción ética en basa a una organización social.

Hacia ahí deberíamos caminar, pero no cabe duda de que como dicen los autores de los artículos de “El País”, existe un corporativismo en nuestras universidades y en nuestra instituciones educativas,y una visión partidista e interesada que ha llevado a que en ocasiones ha llevado a gestionarlas como meras empresas o asociaciones en las que la privatización de las relaciones ha configurado una selección de cuadros de gobierno basados en el clientelismo y la cesión a intereses particularistas y no a la elección de la candidata o candidato mejor preparado. Relaciones que en ocasiones incluso han excluido a investigadoras e investigadores que buscan apoyo en instituciones extranjeras.

Convendría dejar claro que como dicen estos autores la universidad es una institución que debe buscar el conocimiento y aprendizaje, pero eso no limita las posibilidades de participación democrática de toda la comunidad. Si la lógica democrática está llevando a esos particularistos en la universidad sería útil plantearnos ¿qué espacio tiene la educación democrática en nuestras escuelas? ¿Cómo hacemos llegar los valores y teorías intrínsecos a una democracia en nuestras clases (incluidas las universitarias)?


Dewey realizó un extenso trabajo a lo largo de su vida sobre la democracia y su relación con la educación que quedó reflejado sobre todo en su gran obra “Democracia y educación”, dejando claro que las instituciones educativas no sólo deben ser un espacio de paso para la vida democrática en la sociedad adulta, sino que como sociedades en miniatura (que deberían recoger la diversidad de las mismas) deben adoptar prácticas democráticas en sus interacciones. Tan solo la búsqueda de intereses compartidos y las interacciones entre grupos y personas de forma dialógica puede asegurarnos un avance definitivo en la producción de investigaciones y aprendizajes de calidad.


En cualquier caso, al hacer referencia a las grandes universidades conviene no olvidarse de todos los aspectos que las hacen diferentes al resto: diversidad, inclusión, mediadas de acción positiva, fomento de la investigación, apuesta por métodos pioneros y democráticos de educación... En este sentido, y a pesar de lo largo de la cita, me gustaría reflejar el comentario que Ramón Flecha, catedrático de sociología de la Universidad de Barcelona e investigador principal del proyecto INCLUD-ED, hacía en la revista Escuela en 2006:


“En ochenta años de historia, Harvard Educational Review, sólo ha destacado una experiencia educativa en nuestro país en un artículo al que pusieron el siguiente título: “La Verneda de Sant Martí: una escuela donde la gente se atreve a soñar”. En las universidades de calidad se tienen muy en cuenta autores y autoras que investigan como acercarnos a los sueños; solo en las universidades mediocres y con estructuras feudales se atacan a quienes investigan, practican y enseñan esas teorías. A mí me decían en los años 80 “menos Freire y más Ausubel” como si el primero fuera solo un humanista sin nivel científico; luego fui invitado por Harvard a hablar en un masivo homenaje a Paulo en el que pude comprobar una vez más que la comunidad científica internacional nunca ni siquiera conocerá a quienes me decían esas cosas y por el contrario siempre valorarán a Freire...Quienes en educación oponen ciencia a sueños no son científicos. Quienes dicen “dejémonos de utopías, bajemos a la realidad”, nunca mejorarán la realidad y ni siquiera llegarán a conocerla. Quienes dicen que el pesimismo es el optimismo inteligente son muy poco inteligentes; nunca mejorarán la educación pero, eso sí, verán refrendada su profecía que fatalmente se cumple, que las cosas están mal y continuarán peor"


Desde los años 80 ¿ha cambiado el discurso?



* La cita de Dewey está recogida de su ensayo the ethics of democracy, citado en la tesis doctoral de Ana Paola Romo "La educación democrática en John Dewey: una propuesta pedagógica de transformación social en Mexico", Pamplona (2006).

martes, 26 de octubre de 2010

Y ahora ¿qué?...

Antes de nada me gustaria que quienes lean este post dsculpen la extensión del mismo, pero de alguna forma aquellos pensamientos que pudieron llevarse a cabo y espero se realicen debía expresarlos sin disminuir su significado.

Tengo la sensación de que en las organizaciones en las que últimamente he estado involucrado hay discursos que no funcionan, discursos y formas de actuación que quizás vienen importados de las actuaciones que observamos comunmente en nuestros Estados o en las propias instituciones a las que pertenecemos.

Hemos, y me incluyo porque debí advertilo con mayor antelación, funcionado bajo el paradigma de una democracia representativa emanada de supuestos neoliberales y que basa su rendición de cuentas en los procesos electorales obtenidos y por obtener.

Se ha pasado por alto la importancia de la información y de la de una evaluación interna y externa que nos ayude a mejorar sobre la marcha. Una forma de democracia opuesta a la participación activa e informada. Pero estas dos formas de entender la democracia no solo no están enfrentadas sino que pueden complementarse, existiendo, a mi parecer, diversos puntos que deben ser tenidos en cuenta la hora de actuar por parte de las organizaciones y asociaciones estudiantiles:

* La participación en la toma de decisiones no está reñida con la representación, de hecho en una democracia participativa también se funciona, cuando las circunstancias lo requieren por medio de delegaciones y representantes. La diferencia radica en que esta representación se articula desde los deseos de las personas informadas en todo momento de aquello que se está llevando a acabo y capaces por lo tanto de tomar parte de forma consciente e informada en dichas decisiones.

* No puede existir una democracia participativa si nuestras propias asociaciones no se rigen estrictamente por procesos democraticos internos.

* Esto, además, hace necesario que la participación a escalas más amplias esté entroncada y en constante conexión con asociaciones y organizaciones democráticas a niveles más locales, con el objeto de que la participación de cualquier persona en cualquiera de los niveles sea posible.

* No podemos aspirar a la democracia de una organización estudiantil si la financiación por parte de distintas instituciones se transforma en la sumisión a objetivos antidemocráticos.

* Los partidos políticos y las organizaciones estudiantiles debieran ser autónomos. Una organización de estudiantes no puede ser la extremidad del tronco de un partido político, sea cual sea, porque como bien dice Boaventura da Souza “no tendríamos democracia participativa, sino una farsa”. Esta autonomía no exime de cierta complementariedad, necesari y deseable siempre y cuando los partidos representen una mínima credibilidad en sus proposiciones.

* Optar por una democracia participativa implica variedad de los conocimientos; apertura a la crítica interna, de suma importancia si se pretende mejorar el funcionamiento; asunción de visones dispares; y confrontación de ideas en un diálogo significativo.

Hemos puesto todo nuestro esfuerzo en construir a traves de la voluntad de las personas o de la estructura de las organizaciones y nos hemos olvidado de lo que podría ser el ingrediente fundamental: la red de información que construimos.

Nuestras capacidades de acción y colaboración disminuyen cuando descuidamos los procesos de información interior y exteriormente. En plena era de las nuevas TIC nos hemos olvidado por completo de la importancia que tiene comunicar nuestra ideas, nuestras decisiones, de como acciones como estas añaden transparencia y valor a lo que hacemos.

Saber hacia sonde caminamos y por donde hacerlo o de que forma queremos hacerlo es una de las tareas fundamentales de toda organización, construir un proyecto de trabajo es, por tanto, vital si se quierellegar a caminar y este es sin duda un ejercicio de liderazgo compartido.

Como señala Kreps en una de sus investigaciones(citado por Eduardo Terrén en su articulo Micropolitica y capital social:flujos de conocimiento y redes de comunicación en la organización escolar) “la comunicación es la herramienta fundamental en el ejercicio del liderazgo, en la consecución de un clima de cooperación en torno a un objetivo, en la elaboración y difusión de una imagen de la organización y en el trasvase fluido de la información tanto de dentro afuera como en el interior mismo de la organización”.

Resumiendo, si la comunicación falla el proyecto deja de funcionar o jamás termina de construirse.

Hemos limitado la información, terminando por corromper y desarticular una organización y lo que es peor un proyecto. Hemos doblado las rodillas en la primera cuesta y aún pensamos que hemos subido el Everest. No hay motivos para pensar que lo que comenzó como un reto ha terminado como una farsa, pero sí para pensar que es necesario un cambio de actitud, de mentalidad, de métodos de trabajo y sobre todo, un cambio en la gestión de la información.

Un cambo que a mi parecer solo puedo esperar de dos de las organizaciones en las que, de alguna manera, aún sigo involucrado. No porque lo hayan llevado a cabo, sino porque demuestran manejar la información que surge en su interior de forma más transparente. Transformando las redes de información en, como las denomina Eduardo Terrén, “redes de confianza” que generan colaboración.

La participación estudiantil debe comenzar a construir conocimientos sobre sí misma y sobre el entorno, sobre la institución en la que representa y sobre la sociedad en la que participa. Conocimientos que deben guiarnos a ser capaces de defender nuestros derechos con argumentos sólidos y críticos con aquello que queremos cambiar en nuestras universidades y en nuestra sociedad.

Todo las ideas de este post se deben a la experiencia vivida en los ultimos años y las lecturas de las ultimas semanas de Henry Giroux, Michael Apple, Eduardo Terrén, Paulo Freire, Rafael Feito, Peter Maclaren y sobre todo a la intervencion de Boaventura de Sousa Santos en el foro social mundial.